¿Qué es la hipotonía?

La hipotonía significa que el tono de los músculos está disminuido. En los bebés y niños pequeños puede notarse porque al tomarlos en brazos se sienten más “blanditos” o porque les cuesta un poco más mantener determinadas posturas.
A veces, la primera señal que observan los padres es que el niño tarda más de lo esperado en adquirir algunas habilidades motoras, como sostener la cabeza, sentarse, ponerse de pie o caminar.

Es importante saber que la hipotonía no es una enfermedad por sí misma, sino un signo clínico. Puede aparecer por diferentes razones. Puede tratarse de un signo transitorio benigno sin embargo también puede deberse a condiciones que afectan al sistema nervioso central —como el cerebro y la médula espinal—, enfermedades neuromusculares que comprometen los nervios, los músculos o la comunicación entre ambos, y algunas enfermedades genéticas, entre otras.

¿Cómo puede manifestarse?
La forma en que se presenta la hipotonía es muy variable y depende, entre otros factores, de la edad del niño y de su causa.

Puede observarse como:
• Dificultad para sostener la cabeza durante los primeros meses de vida.
• Mayor dificultad o retraso para sentarse.
• Retraso para comenzar a caminar.
• Dificultad para correr, saltar o subir escaleras.
• Desviaciones o curvaturas de la columna.
• Alteraciones en la forma del tórax.

No todos los niños con hipotonía tienen las mismas dificultades. Algunos presentan una hipotonía leve y se desarrollan prácticamente sin limitaciones, mientras que otros pueden tener dificultades motoras más importantes.

¿Cómo se estudia?
Cuando existe sospecha de hipotonía, la evaluación comienza con una historia clínica detallada y un examen neurológico, habitualmente realizado por un neurólogo infantil.

Durante la evaluación se revisa cómo ha sido el desarrollo del niño, cómo se mueve, cómo mantiene las diferentes posturas y cómo utiliza sus músculos. También se evalúan la fuerza, el tono muscular, los reflejos y otros aspectos del examen neurológico.

Dependiendo de lo que se encuentre en esta evaluación, puede ser necesario realizar algunos estudios complementarios tales como exámenes de laboratorio, estudios genéticos, neuroimágenes o electromiografía, entre otros.

La hipotonía puede tener muchas causas siendo la evaluación clínica neurológica la que podrá determinar si se trata de un signo benigno, que puede ser transitorio, o si es necesario descartar una causa específica.